Espondilitis anquilosante

Dr. Ricardo Diestel Bautista

Es una enfermedad inflamatoria que, con el tiempo, puede hacer que algunos de los pequeños huesos de la espina dorsal (vértebras) se fusionen. Esta fusión hace que la espina dorsal sea menos flexible y puede conducir a una postura encorvada hacia adelante. Si las costillas están afectadas, podría ser difícil respirar profundamente.

La espondilitis anquilosante afecta más a menudo a los hombres que a las mujeres. Los signos y síntomas típicamente comienzan en la edad adulta temprana. La inflamación también puede ocurrir en otras partes del cuerpo, más comúnmente en los ojos.

Síntomas

Los primeros signos y síntomas de la espondilitis anquilosante pueden incluir dolor y rigidez en la espalda lumbar y las caderas, en particular por la mañana y después de períodos de inactividad. El dolor y la fatiga en el cuello también son comunes. Con el tiempo, los síntomas pueden empeorar, mejorar o detenerse a intervalos irregulares.

Las áreas más comúnmente afectadas son las siguientes:

 

  • La articulación entre la base de la columna vertebral y la pelvis.
  • Las vértebras de la espalda lumbar.
  • Los lugares donde los tendones y ligamentos se unen a los huesos, principalmente en la columna vertebral, pero a veces a lo largo de la parte posterior del talón.
  • El cartílago entre el esternón y las costillas.
  • Las articulaciones de la cadera y los hombros.

Cuándo consultar al especialista

Busca atención médica si el dolor en la parte baja de la espalda o en los glúteos es más intenso durante la mañana o te despierta del sueño en la segunda mitad de la noche, sobre todo si esta sensación mejora con el ejercicio y empeora con el descanso.

Causas

Dr. Ricardo Diestel Bautista

La espondilitis anquilosante no tiene una causa específica conocida, aunque los factores genéticos parecen estar implicados. En particular, las personas que tienen un gen llamado HLA-B27 tienen un riesgo mucho mayor de sufrir espondilitis anquilosante. Sin embargo, solo algunas personas con el gen tienen la afección.

Factores de riesgo

Género

 Los hombres tienen mayor probabilidad de desarrollar espondilitis anquilosante que las mujeres.

Edad

Su aparición por lo general se da al final de la adolescencia o en la adultez temprana.

Herencia

La mayoría de las personas que tienen espondilitis anquilosante tiene el gen HLA-B27. Pero muchas personas que tienen este gen nunca desarrollan espondilitis anquilosante.

Complicaciones

Cuando hay espondiloartritis anquilosante, se forma hueso nuevo como parte del intento del organismo por curarse. Este nuevo hueso va formando un puente que cierra la brecha entre las vértebras y, eventualmente, fusiona secciones de una y otra vértebra. Esas partes de la columna vertebral se vuelven rígidas e inflexibles.

Entre otras complicaciones podríamos mencionar:

    Inflamación ocular (uveítis)

    La uveítis es una de las complicaciones más frecuentes de la espondiloartritis anquilosante y puede causar la aparición rápida de dolor en los ojos, sensibilidad a la luz y visión borrosa.

    Fracturas por compresión

    En algunas personas, los huesos se afinan. Las vértebras debilitadas pueden colapsar, lo que aumenta la intensidad de tu postura encorvada. Las fracturas vertebrales pueden ejercer presión y tal vez dañar la médula espinal y los nervios que pasan por la columna vertebral.

    Problemas cardíacos

    La espondiloartritis anquilosante puede provocar problemas con la aorta, la arteria más grande del cuerpo. La aorta inflamada puede aumentar su tamaño al punto de distorsionar la forma de la válvula aórtica en el corazón, lo que deteriora su funcionamiento.